Al menos nueve personas murieron al amanecer este domingo de un sello en una fiesta masiva en un barrio pobre en San Pablo, Brasil, según la Secretaría Municipal de Salud, citado por la cadena brasileña G1.

La tragedia ocurrió en medio de una persecución y tiroteos en la policía y los delincuentes, que luego llegó a una fiesta funk tradicional que generalmente tiene lugar los fines de semana de Paraisópolis, la favela más grande de San Pablo, y liberaron a las casi 5.000 personas presentes. También hay al menos dos personas heridas por el episodio sin conocer detalles de su estado reportado por Rádio BandNews en su cuenta de Twitter.

Miembros del 16 ° Batallón de la Policía Militar Metropolitana patrullaron el área cuando dos hombres comenzaron a disparar contra los uniformados y luego huyeron en una motocicleta, en dirección a la fiesta del funk, según la misma fuerza de seguridad en un comunicado de G1, parte del Grupo Globe. Luego, los oficiales comenzaron la persecución, pero cuando alcanzaron la concentración de personas, se encontraron con piedras y botellas.

La favela de Paraisópolis, la más grande de San Pablo (Florian Kopp/imageBROKER/Shutterstock)
La favela de Paraisópolis, la más grande de San Pablo (Florian Kopp/imageBROKER/Shutterstock)

Las fuerzas de seguridad intentaron dispersar a la muchedumbre con gas pimienta y otra “munición química”, y entonces comenzó la estampida en la que al menos 11 personas resultaron pisoteadas y luego llevadas a la sala de Emergencias del hospital Campo Limpo. Nueve murieron poco después.

Algunos de los presentes cuestionaron la versión policial, asegurando que los mismos asistentes al baile fueron emboscados directamente por las fuerzas de seguridad, sin que nadie hubiera disparado antes.

“Era una calle con dos o tres salidas que fueron cerradas. Dispararon con armas de fuego, no sólo con una bala de goma, y también con un spray de pimienta. Los jóvenes sólo se estaban besando”, expresó a G1 la madre de una de las dos heridas, una joven de 17 años que se encuentra hospitalizada tras haber sufrido una golpiza.

Según dijeron a la agencia EFE otros vecinos de la favela, hay familias que están “desesperadas” porque sus hijos estaban en la fiesta y todavía no llegaron a casa.

Las fiestas funk estilo “carioca” que tienen lugar en Paraisópolis, donde viven cerca de 55.000 personas, y otras favelas paulistas suelen generar disturbios y peleas entre grupos, y es usual que la policía acuda al lugar para intentar poner orden.