El argentino que buscaba un futuro en El Salvador y terminó en prisión bajo la administración de Bukele

Alejo Arias González, un joven argentino que se mudó a El Salvador para trabajar y financiar sus estudios, se encuentra detenido en una de las cárceles más duras de la región, acusado de formar parte de una asociación ilícita.

Alejo Arias González, un joven de Mendoza, Argentina, tenía un plan claro cuando decidió mudarse a El Salvador el pasado 6 de marzo: trabajar, ahorrar y utilizar ese dinero para financiar su carrera de radiología en su país natal. Había sido contratado por una financiera antes de su viaje. Sin embargo, menos de cuatro meses después de su llegada, fue arrestado y ahora se encuentra en prisión. Su familia denuncia que ha sido detenido por una acusación falsa y lleva ya 20 días en una de las cárceles más duras de la región.

Arias González está detenido en el centro penitenciario El Penalito, en San Salvador, a donde fue trasladado el 14 de julio después de que la policía lo detuviera en la entrada de su condominio. Fue acusado de formar parte de una asociación ilícita de origen colombiano dedicada al lavado de dinero, que estaba siendo perseguida por el gobierno del presidente Bukele. Como resultado de la desarticulación de la banda, se detuvo a 110 sospechosos, incluyendo al joven mendocino, el único argentino implicado.

«Mi hijo es inocente, cayó en una trampa. Fue sometido a un trabajo ilegal, pero él no lo sabía. Estamos viviendo una pesadilla», afirma Sandra González, la madre del joven de 24 años, que pide desesperadamente ayuda para su liberación.

Según Sandra, Alejo se había mudado a Centroamérica con una oferta de trabajo que consistía en cobrar las cuotas de los préstamos que la gente tomaba en la compañía. «Se enteró del puesto porque uno de sus primos ya estaba trabajando allá. Él también fue engañado. Nosotros no sabíamos que la empresa era ilegal, de lo contrario, nunca hubiera ido», enfatiza la madre.

[fvplayer id=»26″]El plan de Arias González era mudarse por seis meses y luego regresar a Argentina para continuar sus estudios universitarios en radiología. Sin embargo, ahora podría permanecer en prisión en El Salvador entre seis meses y un año.

El joven está detenido junto a 105 colombianos, un guatemalteco y tres salvadoreños, todos vinculados a la compañía que, según una investigación de las autoridades nacionales, utilizaba métodos ilícitos para obtener el pago de los préstamos.

La familia de Arias González está preocupada por la dura política del presidente Nayib Bukele contra la delincuencia. En El Salvador, los presos son sometidos a castigos severos y a una violencia excesiva por parte de las fuerzas de seguridad. Desde que esta política comenzó a aplicarse hasta finales de mayo, ya se han registrado más de 150 muertes en las cárceles del país.

La madre del joven dice estar preocupada porque hace más de 48 horas no tiene noticias de su hijo. «Cuando lo detuvieron, el cónsul se comunicó con nosotros para informarnos de la situación. Nos dijeron que él estaba bien y le asignaron una abogada que nos mantenía informados. Pero ahora ella ha desaparecido: no nos responde desde hace días y no tenemos manera de saber nada», relata la mujer.

La familia de Arias González se ha comunicado tanto con la embajada como con la cancillería de Argentina y de El Salvador, pero no ha obtenido ninguna respuesta alentadora. «Nos dicen que a nivel judicial o penal no pueden hacer nada. Mi hijo es inocente. Queremos que lo liberen o, al menos, que lo deporten a Argentina», ruega Sandra González.

Y concluye con un llamado a las autoridades: «Nuestra situación económica no nos permite viajar. Yo soy ama de casa, mi esposo, empleado de comercio. Trabajamos día a día. No sabemos nada de nuestro hijo y no sabemos qué hacer para

ayudarlo. Queremos que investiguen su caso, que alguien nos dé una solución», finaliza.

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